LAFER es un laboratorio de investigación dedicado al desarrollo de actividades experimentales, teóricas y numéricas
en óptica no lineal de cristales líquidos y fenómenos robustos.
Nuestro trabajo se enfoca particularmente en las estructuras disipativas, dinámica espaciotemporalmente compleja,
y dinámica de defectos que emergen en sistemas ópticos espacialmente extendidos.
La óptica no lineal es actualmente una de las áreas de investigación con más actividad en física e ingeniería.
Desde el descrubrimiento del láser en los años 60, permitiendo la exploración de las respuestas de los materiales ante
intensos campos electromagnéticos, el campo se ha expandido substancialmente.
Hoy en dia, cubre tanto estudios fundamentales de interacciones luz-materia, como investigación aplicada en dominios de
futuras tecnologias de frontera, tales como fotónica, sistemas de comunicación óptica, almacenamiento y
procesamiento de información imágenes biomédias y diagnósticos de arte, entre otros.
LAFER fue fundado a mediados del 2012 a través de una iniciativa conjunta francochilena, respaldada por el proyecto
bilateral Agence Nationale de la Recherche (ANR-39) y la
Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) .
Financiamento adicional fue proporcionado por FONDECYT,
la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Universidad de Chile,
y el the Departamento de Física, Universidad de Chile.
El laboratorio fue establecido y consolidado a través de la colaboración científica de colegas internacionales
incluyendo Stefania Residori y Umberto Bortolozzo del Institut Non Linéaire de Nice (INLN, Nice, Francia),
así como Eric Louvergneaux (Lille, Francia).
En la actualidad, el laboratorio recibe financiamiento continuo de parte de FONDECYT
y el Instituto Milenio de Investigación en Óptica.
LAFER está ubicado en el zócalo del edificio DFI y está compuesto de dos salas de laboratorio con áreas de 20 m² y 40 m².
Las dependencias incluyen tres mesas ópticas (dos de 1 × 2 m y una de 1.5 × 3 m)
equipadas con sistemas activos de aislamiento de vibraciones.
El laboratorio está equipado con un láser verde (532 nm) Verdi V2 CW single-mode,
otro láser verde (532 nm) de diodo pulsado de estado sólido,
tres láseres probe (Thorlabs 24 mW CW a 630 nm y un láser compacto Cobolt de frecuencia única
633 nm, 70 mW), y un láser de diodo modulado Cobolt a 445 nm (80 mW).
La instrumentación incluye seis cámaras CCD motorizadas, tres moduladores espaciales de luz de transmisión (Holoeye, 400 × 720 píxeles),
dos amplificadores bipolares (Tabor Electronics) y tres microscopios ópticos equipados con cámaras CCD.
El equipamiento adicional comprende analizadores ópticos, una platina de microscopía con control de temperatura (Linkam LTS350E)
y sistemas de microscopía con resolución en polarización (Olympus BX51 y Leica DM2700P), optimizados para experimentos con cristales líquidos.
El laboratorio también dispone de cuatro estaciones de trabajo dedicadas al control experimental y la adquisición de datos,
junto con una extensa colección de componentes ópticos —soportes, divisores de haz, polarizadores, filtros y lentes—
cuyo valor asciende a varias decenas de miles de dólares en equipamiento óptico. Estos recursos permiten el ensamblaje rápido
de montajes experimentales personalizados, incluidos válvulas ópticas no lineales con retroalimentación retardada y no lineal
implementada mediante haces de fibras ópticas.
Las simulaciones numéricas se realizan en dos estaciones de trabajo de alto rendimiento, lo que permite efectuar cálculos a gran escala
con alta resolución espacial y tiempos de integración prolongados, necesarios para capturar con precisión la compleja dinámica
espaciotemporal de los sistemas estudiados.