Ciudades chilenas en el Bicentenario: Superar la contingencia

Originalmente aparecido en El Mercurio, domingo 18 de noviembre de 2001

Por la conmemoración del Bicentenario se han propuesto diversas obras urbanas en todo el país. Tales proyectos, con todo, han de vincularse con las características propias de las ciudades para las que han sido propuestas, para no ser, como se dice en este artículo, sólo velas de torta.

En el marco de la conmemoración del Bicentenario, se están proponiendo múltiples obras urbanas en todo el país. Lo que se espera es que estas obras no sólo sirvan para celebrar un cumpleaños, sino que también sean respuesta a la pregunta por la identidad y la vocación que cada ciudad chilena debe hacerse a sí misma.

Desde que una de las sedes del Museo Guggenheim se instaló en la ciudad de Bilbao, España, la localidad vasca se hizo destino obligado de turistas. Sólo durante su primer año de actividad, en 1997,más de un millón trescientas mil personas ya la habían visitado. Nueva York quiere repetir la gracia y una nueva sede del museo, también diseñado por Gehry, se construirá en la ribera del East River (el río que está entre el distrito de Brooklyn y Queens). Pero el "efecto Guggenheim" que vivió la ciudad de Bilbao no es fruto sólo de una obra urbana, por muy espectacular y atractiva que ésta sea considerada. El auge de Bilbao responde a un plan estratégico para el desarrollo de la ciudad y sus alrededores que incluyó la organización de una entidad mixta destinada a la regeneración de la estructura económica del País Vasco y el compromiso de las autoridades. El Museo Guggenheim es parte de un plan de reurbanización de la ciudad, junto con otros grandes proyectos concebidos por algunos de los más prestigiosos arquitectos del mundo, como la ampliación de la capacidad operativa del puerto, la renovación del aeropuerto - encargada a Santiago Calatrava- , el Palacio de Congresos - diseñado por Federico Soriano- , la construcción de un ferrocarril metropolitano - realizado por Sir Norman Foster- y la construcción de una pasarela peatonal en Uribitarte - ideada también por Calatrava- . Detrás de las acciones concretas que se llevaron a cabo hay un proyecto de ciudad claro y compartido por los habitantes, el que se orienta fundamentalmente a potenciar Bilbao como punto de referencia de las regiones de la costa atlántica.

Muchas de las ciudades que, como Bilbao, han definido su proyecto e iniciado acciones para llevarlo a cabo, han comenzado su tarea a partir de hitos significativos, como es el caso de las ciudades olímpicas como Atlanta, Los Angeles, Barcelona o Sydney. Cada una en su momento supo aprovechar el ser sede de los Juegos para renovar su imagen urbana y revitalizar su actividad económica y, de esta forma, posicionarse como un centro metropolitano importante en su región. Por ejemplo, Los Angeles, que fue la anfitriona de los Juegos en 1984, en ese entonces todavía tenía el estigma de ser la ciudad donde habían sucedido los importantes conflictos raciales de los años sesenta. El mundo la conocía por su segregación socio-espacial, sus suburbios y su contaminación ambiental. Las Olimpíadas fueron la oportunidad de Los Angeles para demostrar que era un lugar donde los ciudadanos del mundo se podían reunir en armonía. Si bien su fama no cambió diametralmente, un estudio realizado por el comité organizador de las olimpíadas de 1984 afirma que US$1,5 billón entró a la región del sur de California a raíz de los Juegos Olímpicos, además de los US$33,5 millones que fueron recaudados por hoteles y en impuestos.

Pero quizás el caso más emblemático de una ciudad que haya aprovechado los Juegos Olímpicos para su proyecto es Barcelona. La renovación de la ciudad catalana se había declarado ya a fines de los años setenta y comenzado a desarrollar en los ochenta, y las Olimpíadas de 1992 fueron un nuevo impulso a la tarea. La planificación estratégica que se realizó para diseñar la ciudad olímpica hizo posible que las obras que se construyeron para una ocasión singular y transitoria fueran pensadas para quedarse y ser usadas por los habitantes permanentes de la ciudad.

 

Ciudades y Bicentenario

Las experiencias internacionales son el referente inmediato de los preparativos para el Bicentenario de la Independencia de la República de Chile. Dentro de las múltiples iniciativas que se están preparando, los proyectos urbanos son la cara visible de la fiesta. Los ministerios de Vivienda, Urbanismo y Bienes Nacionales, y de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, crearon el Directorio Ejecutivo de Proyectos Urbanos (DEPU) para coordinar las acciones, programas y proyectos urbanos que se realizarán en diversas ciudades del país con motivo del Bicentenario. La idea es que la ocasión sirva de oportunidad para que los habitantes de las ciudades discutan y reflexionen acerca del futuro urbano de sus localidades y a partir de la participación definan un proyecto para su ciudad.

El DEPU ha planteado premisas básicas para que las ciudades diseñen su Plan Estratégico. Lo central es que se recoja la vocación urbana de cada ciudad, expresada en una imagen objetiva, y a partir de ella se propongan intervenciones urbanas que contribuyan a consolidar esta visión. Ya muchas ciudades han comenzado a trabajar. A las cuatro ciudades Bicentenario iniciales - Antofagasta, Concepción, Santiago y Valparaíso- se han sumado Coquimbo, Calama, Copiapó, Temuco y Los Ángeles, entre otras.

 

En el norte y la frontera

Antofagasta cuenta con un Plan de Renovación Urbana que incluye acciones tanto en su borde costero como al interior de la ciudad, principalmente en el casco antiguo de ella. Las autoridades de Antofagasta están decididas a potenciar el rol de la ciudad como cabecera administrativa regional, principal centro poblado y de servicios para la región. Por otra parte, una de las líneas fuerza del plan de Antofagasta es que el borde costero sea su fachada urbana. Antofagasta quiere subrayar su condición de ciudad costera y para eso propone obras que vinculan la ciudad con el mar. Se ha planteado renovar los paseos de las playas y algunas plazas para que la gente pueda caminar por ellos, y construir espacios públicos que conecten distintas áreas de la ciudad y que vinculen el centro con el mar. En esta línea, algunos de los proyectos que las autoridades urbanas de Antofagasta están estudiando son el parque y la Avenida Costanera Norte, la creación de playas y piscinas artificiales en el borde marino de la zona central de la ciudad, la construcción de una nueva costanera central y la remodelación de la poza histórica, un nuevo edificio consistorial, el mejoramiento del balneario municipal y la costanera sur, la remodelación de la plaza Sotomayor, el reciclaje del edificio de correos y la restauración del monumento nacional ruinas de Huanchaca - se quiere construir un museo en el lugar y un centro cultural en la antigua fundición de plata- , declarada monumento nacional.

Copiapó también ha iniciado sus proyectos urbanos para el Bicentenario, y ha puesto en el centro de su atención la necesidad de integrar su geografía a la forma en que se está desarrollando la ciudad. Ésta se emplaza al borde del río del mismo nombre, por ello se ha planteado construir espacios públicos al borde del río. Además, el Plan para Copiapó propone recuperar el casco antiguo con su patrimonio.

Los proyectos Bicentenario que se están pensando son de distintos tipos: espacios públicos, infraestructura, edificios institucionales y reciclaje de obras con valor patrimonial. El espacio público Rió Copiapó estará conformado por equipamientos deportivos, áreas verdes, edificios de servicios y culturales. Además, se pretende construir un puente para cruzar el río y unir el sector El Palomar con el resto de la ciudad. El proyecto del Puente Henríquez también propone espacios de recreación en torno a él. Al interior de la ciudad, destacan los proyectos para las calles Atacama, Matta y Henríquez, que tendrán distintas funciones, como ser un recorrido histórico o servir de paseo peatonal. Por otra parte, existen los proyectos del Centro Comunitario Educacional y Paseo Cornisa - el cual estará destinado a diversas actividades comunitarias y educativas para niños, jóvenes y adultos mayores- y del Museo Interactivo de la Minería - que propone trabajar un saneamiento de los relaves que permita emplazar sobre ellos el museo para crear un lugar de encuentro cultural que tenga como origen una actividad propia de aquel lugar.

Concepción durante varios siglos fue el límite y la capital sur de Chile. Uno de los anhelos de la ciudad es abrirse al río Biobío y reforzar lo ya iniciado con el proyecto Ribera Norte. Para esto se quiere enfatizar la importancia de la calle Barros Arana y convertirla en el bulevar o avenida Bicentenario. Se plantea que a lo largo de su trayectoria se construyan diversos proyectos, como el Zócalo de Concepción - que implica la remodelación del sector de la Catedral- , un bulevar que une la Plaza de la Independencia con la Plaza España, la remodelación de esta última y la construcción del edificio del Gobierno Regional, la Plaza Bicentenario, el Parque Central, el Teatro Pencopolitano y el Parque Costanera.

Temuco es la competencia vecina de Concepción. Con más de un millón de habitantes, es una de las grandes ciudades de Chile. Los proyectos estratégicos que está planteando el gobierno de Temuco tienen como primer objetivo proyectar una imagen positiva para atraer y captar capitales privados, tanto en el área inmobiliaria como de servicios ligados a la producción y a las personas. Es por eso que son proyectos que invitan a vivir en Temuco y que apuntan a elevar la calidad de vida de los habitantes. Muchos de ellos incluyen áreas verdes como la avenida Costanera, que será un sistema vial asociado a un parque; proyectos inmobiliarios, ciclovías y aceras peatonales. Otras iniciativas son la transformación de la calle Prat en peatonal para construir un sistema de plazas - quedarán conectadas la Manuel Recabarren, la Aníbal Pinto y la Teodoro Schmidt- y parques - el de la Isla Cautín y el del cerro Ñielol- , la recuperación de la avenida Caupolicán con un jardín central, la creación de un sistema devías verdes para poder desplazarse por la ciudad, y la construcción del parque urbano "Isla del Cautín", que acogerá instalaciones para la cultura, la recreación y el turismo.

 

Santiago por el centro

El Bicentenario, en el caso de Santiago, ha significado volver a preguntar una vez más por el destino de la megalópolis. Uno de los proyectos que se destacan en el plan Bicentenario para Santiago es la Plaza de la Ciudadanía. Será un espacio público frente al palacio de Gobierno y que cruzará la Alameda. Sus ideadores quieren que se considere como el espacio cívico del nuevo milenio, y la intención es otorgarle un contenido simbólico relacionado con el vínculo entre ciudadano y Estado. Por otra parte, el gobierno central está apoyando un plan maestro para la edificación pública, lo que significa que el Estado se consolidará como el protagonista del proceso de renovación urbana del centro de la ciudad. Algunas de las iniciativas ligadas a este plan se incorporarán a la agenda del Bicentenario nacional, como el barrio sede para los ministerios del territorio, el que se ubicará al final del paseo Bulnes; el edificio para el Gobierno Regional - que todavía no tiene localización definida- ; el nuevo Ministerio de Relaciones Exteriores - al frente de uno de los costados del Palacio de la Moneda- , y las oficinas ejecutivas de La Moneda - , en un lugar también por definir.

Otra visión para la capital es la recuperación del límite entre la comuna de Santiago y sus 12 comunas vecinas en un anillo formado por áreas verdes, infraestructura y equipamiento.

Se quiere reutilizar los terrenos del antiguo ferrocarril de cintura y de industria vinculada a éste, actualmente en desuso, funcionalmente obsoletos y ambientalmente deteriorados, y desarrollar proyectos y espacios públicos de calidad. Algunos de los proyectos que integran esta propuesta son centros de servicios y comercio en la zona del parque Quinta Normal y la comuna de Pedro Aguirre Cerda, el reciclaje del sector Maestranza San Eugenio, el parque Bicentenario Río Mapocho Poniente y el ya anunciado Portal Bicentenario en los terrenos que ocupaban las instalaciones del aeropuerto de Los Cerrillos. Se estima que considerando la gran extensión del área (245 hectáreas), el proyecto podrá contemplar viviendas, más de ochenta hectáreas de parques y avenidas parques, desarrollos productivos, oficinas, colegios y universidades.

 

La rambla del Bicentenario

Valparaíso es reconocido como uno de los lugares más representativos y emblemáticos de Chile, debido a su valor urbanístico, arquitectónico, cultural, turístico y portuario. Hay consenso general en recuperarlo y el Bicentenario es una pieza más de un proceso de planificación más largo, que plantea iniciar una reforma urbana a partir de la recuperación y revitalización del borde costero. Para empezar, se quiere construir un acceso sur para permitir que el transporte de carga llegue al puerto circunvalando la ciudad y también para rehabilitar el paseo de borde costero en la Av. Altamirano. Se trata de transformar el sector donde hoy se amontonan los enormes containers en un espacio público y posibilitar inversiones de desarrollo comercial e inmobiliario. Otro hito pensado es la reconstrucción de la caleta Portales, por medio de la cual se podría concentrar la actividad pesquera artesanal en el lugar y recuperar el tradicional balneario de Portales.

Para el plano de la ciudad de Valparaíso también hay proyectos. La propuesta de revitalización de las áreas patrimoniales contempla reavivar el sector de la Matriz para así fortalecer la imagen urbana del casco histórico de la ciudad y convertirla en una zona atractiva para la inversión privada y sus habitantes; la conversión de la ex cárcel en un centro cultural que enriquezca la vida urbana local, y la revitalización del barrio El Almendral a partir del reordenamiento de los usos y actividades en torno al Congreso.

La factibilidad de estos proyectos se juega, según los impulsores de ellos, en la capacidad de gestión de las autoridades locales, en la incorporación del sector privado y en el compromiso de los ciudadanos. Se espera que las iniciativas de la Reforma Urbana y Territorial, inaugurada por el Presidente de la República hace algunos meses, contribuyan a situar el tema urbano en el centro de la agenda política, económica y social del país y así fortalecer el ánimo de renovación y creatividad en los gobiernos locales, los empresarios, inversionistas y ciudadanos.

La forma en como se vinculen los planes presentados por las ciudades con las características propias de cada una de ellas es un tema clave para que estos proyectos finalmente contribuyan al desarrollo económico y social el país y sean más que las velas de la torta.

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