Las Trabas que Restan Energía al Sector Eléctrico La falta de claridad sobre los derechos de agua, la no existencia de estudios para explotar recursos geotérmicos y eólicos, el nuevo cálculo de potencia firme y el cuestionado Artículo 99 bis, provocan el desinterés de los actores del sector por invertir y diversificar la matriz energética de nuestro país. D espués de la incierta jornada que se vivió el martes 19 de febrero, cuando dejaron de operar dos centrales de ciclo combinado, no cabe duda que quedó en evidencia la precaria situación de abastecimiento del Sistema Interconectado Central (SIC). De hecho, el corte que sufrió el suministro de gas natural de GasAndes sólo fue un aviso de lo que puede ocurrir en un par de años más, cuando la capacidad instalada del sistema no cubra en 100% la demanda de este, debido en parte, a la falta de inversión y a la dependencia de centrales a gas natural, la que irá en aumento como resultado del plan de obras que diseñó la Comisión Nacional de Energía (CNE) para los próximos diez años. Ante esto, operadores y fuentes del sector eléctrico advierten que existen ciertas trabas o desincentivos que dificultan las inversiones y la posibilidad de buscar nuevas alternativas de energía, que en definitiva, signifiquen una diversificación eficaz de la matriz energética de nuestro país y de paso, que garanticen el suministro de casi 90% de la población del país. Al respecto, Francisco Aguirre, director de electroconsultores.com, fue categórico al afirmar que "existen trabas económicas, de investigación y de varios tipos, para garantizar el desarrollo de nuevos proyectos, lo que perjudica la inversión de los diferentes actores". Pese a las críticas, la CNE afirmó que la política que lleva a cabo desde el primer Gobierno de la Concertación ha provocado que el SIC no dependa sólo de las centrales hídricas, carboneras o petroleras, sino que también de generadoras de ciclo combinado, las que utilizan el gas natural proveniente de Argentina. "Ahora existe un sistema mucho más diversificado, existe gas, carbón, petróleo y agua, pero aún nos queda avanzar en el proceso de diversificación. En energía, las cosas no se hacen en un año o en dos; en energía, las cosas se piensan hoy para los próximos 15 años", aseguró Vivianne Blanlot, secretaria ejecutiva de la CNE. "LOMOS DE TORO" Sin embargo, el Instituto Libertad y Desarrollo (ILD) señaló a ESTRATEGIA que pese a la política que implementó la autoridad, es primordial eliminar las barreras medioambientales y económicas que existen para entrar en el negocio de generación. "El conflicto que viven las generadoras con diversos grupos ecologistas retrasan sus inversiones y en algunos casos las postergan. Por ello, el Gobierno debe adoptar una decisión clara y definitiva al respecto". En este sentido, la CNE informó que está rediseñando la política relacionada con las centrales hidroeléctricas, con el fin de hacer que esos proyectos sean amigables con su entorno. Al respecto, Blanlot señaló que el Gobierno quiere estimular el estudio de proyectos geotérmicos, eólicos y que se continúe con el desarrollo hidroeléctrico, "con un desarrollo hídrico amigable. Por eso creemos que necesita un rediseño, obviamente la hidroelectricidad no se puede abandonar y de hecho, nuestra política es clara, estamos pensando en la geotermia, energía eólica y analizando la hidroelectricidad". Por su parte, un analista del sector fue categórico al afirmar que en relación al tema geotérmico, no se han hecho estudios de ningún tipo durante los últimos años. "Los únicos que existen los realizó la Corfo en la década de los 60 en la zona del Tatio, mientras que en la zona central no se han realizado más estudios ni análisis y las señales que ha dado la CNE son muy vagas. Existe una Ley Geotérmica desde hace dos años, pero sólo las mineras la han aprovechado para explotar recursos que están asociados con el agua que de ahí se obtiene, más que con su potencial energético", aseguró. Al respecto, Aguirre agregó que el año pasado, una delegación proveniente de Nueva Zelandia -país que produce 15% de su energía en base a centrales geotérmicas- solicitó una reunión con la CNE para asesorar a Chile en dicha materia, pero esta no los recibió. Asimismo, otra de las trabas para el desarrollo de nuevos proyectos guarda relación con la poca claridad que existe sobre los derechos de agua. En este sentido, un operador del SIC señaló que esta situación desencadenó una incertidumbre que no permite iniciar proyectos hidroeléctricos en la actualidad. A su vez, el ILD indicó que el proyecto que modificará en parte el actual Código de Aguas establece una patente por el no uso de los derechos que tienen las generadoras, lo que irá en desmedro del sector. "Todas las centrales necesitan de dicho permiso mucho antes de realizar los estudios y ahora deberán pagar por éste, antes de saber si el proyecto es rentable o no, lo que será un problema que generará menos oferta". POTENCIA FIRME Sin duda uno de los aspectos más importantes que ha retrasado las inversiones relacionadas a proyectos hídricos tiene relación con el nuevo cálculo de potencia firme que realizó la CNE. En este sentido, uno de los mayores detractores ha sido Colbún, la segunda generadora del SIC, controlada por la belga Tractebel y el grupo Matte. Al respecto, Francisco Courbis, gerente general de la eléctrica, señaló a ESTRATEGIA que el nuevo procedimiento de cálculo de potencia firme va en la dirección de hacer que las centrales hidráulicas sean inviables económicamente, incluso hace inviables los embalses. "Todo lo que sea hidráulico lo castiga fuertemente, lo cual es una señal económica adicional a las que ya ha dado, para privilegiar las centrales térmicas". Por otro lado, Courbis aseguró que si las generadoras hicieran centrales de características diferentes a las que tiene estipuladas la CNE en su plan de obras, lo que ocurría es que las compañías desarrollarían proyectos no rentables. "Está todo hecho para que las empresas se ajusten a la política energética implementada por el Gobierno", aseguró. Asimismo, Aguirre advirtió que el tema del cálculo de potencia firme no puede estar cambiando día a día, "porque si la CNE, que es la encargada de regular el tema, dice una cosa un día y tres o cuatro años después dice otra, la señal que dio al inversionista con respecto a qué máquinas instalar vuelve a ser equivocada". Por último, otro de los obstáculos que ha dificultado el interés de las generadoras en invertir en el sector se arrastra desde 1999, cuando se modificó el Artículo 99 bis y se eliminó el concepto de fuerza mayor, obligando a las compañías eléctricas a pagar compensaciones a todo evento. De hecho, hay que destacar que el único proyecto que se desarrolla desde aquella oportunidad es la Central Hidroeléctrica Ralco (570 MW), de Endesa. Por ello, fuentes del sector hacen hincapié en que iniciativas como Ralco son una prioridad para Chile en estos momentos, como también es que se creen los estímulos necesarios para que se invierta en generación utilizando recursos autóctonos. Por su parte, ILD aseguró que eliminar el concepto de fuerza mayor fue un grave error para el sector. Por ello, advirtió que para que las empresas no tengan reparos en invertir en un sistema que resulta inseguro porque no saben qué eventos serán considerados de fuerza mayor, el Gobierno debe definir un criterio para establecer antes que sucedan ese tipo de hechos. "Si el 19 de febrero se hubiesen producido cortes de suministro, habrían tenido que responder las empresas y pagar compensaciones porque eso implica la Ley". Al respecto, Alejandro Jadresic, ex presidente de la Comisión Nacional de Energía, explicó que la determinación de causa de fuerza mayor debe hacerse caso a caso en función del problema específico, aunque eso no impide que se pueda calificar en términos globales. "En general, la interrupción del suministro de gas no debe ser considerada un motivo de causa mayor que exime a la empresas eléctricas de pagar compensaciones a sus clientes regulados si es que existen formas alternativas de proveer la energía, aunque estas sean más caras", aseguró. ALTERNATIVAS Por otra parte, luego del corte que sufrió el suministro de gas de GasAndes, una serie de alternativas energéticas han surgido para ampliar el abanico de posibilidades de suministro, entre ellas, la geotérmica, eólica e incluso la de centrales nucleares. Sin embargo, para el desarrollo de centrales eólicas se requiere de zonas en las que exista un viento permanente y de otra serie de análisis, estudios que aún no se realizan. Además, la inversión que requiere este tipo de iniciativas aún no resulta rentable. Pese a ello, hay que destacar que Edelaysen, filial de Saesa, construyó en la XI Región una central eólica con una capacidad de 2 MW, la que significó una inversión de US$ 2,4 millones. Una situación similar se observa en las centrales nucleares, las que tienen un costo económico muy alto y una oposición muy fuerte entre los grupos ambientalistas. "Es una fuente que tiene muchos detractores y estas se han encarecido por razones de protección por el riesgo que existe en caso de ocurrir un accidente. Existen una serie de controles y elementos de seguridad que las hacen imposible de desarrollar económicamente", advirtió un operador del sector. © Diario ESTRATEGIA. Prohibida su reproducción 04 de marzo de 2002