Relaciones de incertidumbre en la química
cuántica.
Teodoro Meruane C.
Departamento de Química. Facultad de Ciencias Bàsicas.
Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación
J.P. Alessandri 774. Santiago de Chile.
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Resumen
Se examinan en este artículo las relaciones de incertidumbre
entre variables dinámicas asociadas a operadores hermíticos
del espacio de Hilbert, no conmutables entre sí, y las condiciones
requeridas para su validez. Son analizadas las dificultades e inconsistencias
que se originan en la transformación de las expresiones cartesianas
de los operadores a coordenadas generalizadas (específicamente,
polares esféricas). De igual manera, se hace mención al difundido
error conceptual de considerar el tiempo como un observable del sistema,
en una relación de conjugación canónica con la energía,
análoga a la existente entre las componentes cartesianas del momemtum
y la posición.
Las diferentes situaciones se ilustran aprovechando los familiares sistemas
monocorpusculares de los textos básicos de Química Cuántica. |
Introducción.
La formulación original del principio
de incertidumbre, en términos de la interacción entre el
dispositivo de medición y el sistema a observar (1), resumida
en la célebre desigualdad :
fue posteriormente generalizada por Robertson (2), de acuerdo
a la formulación axiomática de la Mecánica Cuántica
y a las propiedades de los operadores hermíticos en el espacio de
Hilbert.
Si A, B, y C son operadores
hermíticos que satisfacen la relación de conmutación
:
| (2) |
A , B
= i C |
|
entonces es válida la desigualdad :
en que a y b son las variables dinámicas asociadas
a los operadores A y B , respectivamente.
( a
)2 y ( b
)2 son las variancias de los valores correspondientes a los
observables
a y b ( ( a)2
= a2 - a 2
,
por ejemplo), y el símbolo 
indica el valor medio del operador o de la variable
(
C =  C  
).
La derivación de (3), a partir de (2), puede hallarse en gran
parte de los textos de uso corriente ( 3 , 4 , 5 ).
La validez de (3) se halla no sólo restringida
al carácter hermítico de A, B, y C,
frente a la base funcional
, sino también a la hermiticidad de A frente a la función
B
, y a la de B frente a A .
Los operadores escalares multiplicativos, como las coordenadas y las constantes,
son obviamente hermíticos y pueden considerarse como múltiplos
del operador de identidad si se desea mantener la coherencia del formalismo.
Las condiciones señaladas puden resumirse en las siguientes igualdades
:
| (4) |
A
= A *
B =  B*
AB = B* A* = B* A* |
|
El asterisco implica conjugación. La
falta de acuciosidad para examinar las condiciones de validez de la relación
de incertidumbre puede traducirse en la construcción de relaciones
intrínsicamente incorrectas o de discutible sentido físico.
La finalidad de este artículo es analizar
algunas situaciones delicadas relacionadas con el principio de incertidumbre,
sobre todo las que aparecen al expresar los operadores en coordenadas no
cartesianas, o al asociar la variable tiempo con un operador hermítico.
Por otra parte, resulta también didáctico ilustrar algunas
aplicaciones en los típicos sistemas monocorpusculares con que los
textos ejemplifican la resolución de la ecuación de ondas.
Operadores mecanocuánticos.
El operador que corresponde a la variable dinámica
de posición es la coordenada correspondiente ( r , x, ,
etc ). El operador asociado a la posición es evidentemente hermítico,
ya que su acción es solo multiplicativa. Por estensión, el
operador de energía potencial, V(r ), posee la misma característica.
Al momemtum p le corresponde el operador
gradiente :
| (5) |
p = -i Ñ |
|
Cada una de las componentes cartesianas del
momemtum, i.e. pq = -i
( q = x,y,z ) es un operador hermítico en el espacio de las funciones
f(q) del espacio de Hilbert. En coordenadas generalizadas los operadores
de las componentes del momemtum no son necesariamente hermíticas
y su construcción implica cierta ambivalencia en la expresión
final (6, 7, 8 ), que vale la pena detenerse a examinar. Si expresamos
como pk las componentes del momemtum referidas a las corrdenadas
cartesianas qk , y como Pk las correspondientes en
un sistema de coordenadas generalizadas Qk, entonces la transformación
de un sistema a otro viene dado por :
| (6) |
Pk =
( j ,k = 1,2,3 ) |
|
o también :
| (7) |
Pk = |
|
Clásicamente, las expresiones (6) y
(7) son idénticas, dada la conmutatividad existente entre pj
y / .
En Mecánica Cuántica esto no es efectivo, puesto que pj
es un operador diferencial. Así entonces, (6) y (7) dan lugar a
dos operadores diferentes, si se sustituye pj por -i / .
A partir de (6) obtenemos :
y, a partir de (7) :
o, en forma equivalente (10 ) :
| (10) |
Pk+ = -i
( |
|
en que J es el jacobiano de la transformación qk
Qk. El operador Pk+ es el adjunto
de Pk (7).
En coordenadas polares esféricas ( J
= r2 sen
) , (9) y (10) dan lugar a :
| (11) |
Pr = - i  /
P =
-i  /
P = -i  /
Pr+ = -i
( / / )
P+ =
-i ( / )
P+
= -i / |
|
En este caso, sólo la componente P (
= P+ )
es un operador hermítico. Los restantes no lo son, y por consiguiente,
no pueden considerarse asociados a ningún observable del sistema.
Por otra parte, las combinaciones :
son operadores hermíticos, pero resulta discutible su sentido
físico respecto a representar las componentes radial y angular en
del sistema. Lo anterior por cuanto su construcción no contempla
la conversión directa de la expresión clásica a la
cuántica por el único camino formal autorizado, cual es el
de reemplazar el momemtum por el correspondiente operador. Si bien a cada
observable se halla necesariamente asociado un operador lineal y hermítico,
lo opuesto no es estrictamente exigible, y los operadores
pudiesen muy bien no representar ninguna variable dinámica en especial.
Resulta, por otra parte, poco alentador aceptar que, en rigor, sólo
la componente
goza de la cualidad de observable del sistema, y no así
y . No obstante
lo anterior, el producto escalar PQ+PQ
es siempre hermítico, correspondiendo al observable p2Q
:
De igual manera, la energía cinética,
en coordenadas generalizadas :
| (14) |
T = p2/2m = P+j
gjk Pk |
|
es, indudablemente, un operador hermítico ( T = T+
). En coordenadas polares esféricas, las componentes del tensor
métrico son : gij = 0 ( para i j
) y g11 = 1, g22 = 1/r2 , g33
= , entonces
:
como cabía esperar de (5).
El momento angular, que clásicamente
corresponde al producto vectorial : L = r x p , se
traduce en los familiares operadores hermíticos para sus componentes
cartesianas:
| (16) |
Lk = -i
( |
|
en donde  ,
representan una secuencia cíclica de las coordenadas x, y, z.
Nótese que la expresión, en coordenadas
esféricas, de la componente en z del momento angular, es idéntica
a la componente
P
del momemtum.
En coordenadas polares, las componentes del
momento angular son :
La componente en
del momento angular carece, desde el punto de vista de la Mecánica
Cuántica, de sentido físico, salvo que se supusiese asociada
al operador hermítico : ½ ( L+ +
L )
= ½ (
P+ +
P )
= , construcción
que, como ya vimos, no está expresamente autorizada.
Relaciones de incertidumbre.
La no conmutatividad entre los operadores de
posición y momemtum conjugado, y entre las componentes del momento
angular, dan lugar a una serie de interesantes y familiares relaciones
de incertidumbre ( ver Tabla 1). En coordenadas polares, aunque rigen relaciones
de conmutación análogas a las indicadas en la Tabla 1, no
es posible derivar productos de incertezas a partir de (2) y (3), dado
el carácter no hermítico de los operadores Pr
y P ,
y
sus correspondientes adjuntos, así como la ambigüedad en el
sentido físico de los operadores hermíticos
y . Para
la coordenada ,
donde no se presenta la dificultad señalada, al conmutador
= i , correspondería
: , de acuerdo
a (3). Esto implicaría que si el sistema está descrito por
una función propia de P
( como podría serlo el conjunto eim ,
o, en general, las armónicas esféricas Yl,m(
), es obviamente
cero, con lo que
debiera ser infinitamente grande. Esta conclusión es evidentemente
ilógica, por cuanto no es posible aceptar un
superior a 2 .
Para la armónica esférica Yl,m( ,
en que la dependencia en
está dada por la función normalizada ,
tenemos :
 =
El valor máximo de
es entonces . El
problema radica en que si bien P ,
o lo que es lo mismo Lz, es un operador hermítico
en la base Yl,m, no lo es frente a la función Yl,m(11)
y, por consiguiente, no se cumple con las exigencias señaladas en
la Ec.(4). La expresión correcta para el principio de incertidumbre
entre y
Lz
debe entonces asegurar un
cuando sea
cero. Un análisis matemático riguroso de la situación
permite llegar a la expresión :
| (18) |
 |
|
derivada originalmente por Bouten et al. (12). La desigualdad
(18) garantiza la incerteza máxima
para .
Tabla 1
|
Conmutador
|
Producto de incertezas
|
 |
( |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
Aceptando que, de alguna manera, los operadores
y representan
las componentes radial y angular en
del momemtum, es posible derivar relaciones de incertidumbre análogas
a las de la Tabla 1 :
Las funciones radial y angular del átomo
de hidrógeno, que podría ser un buen sistema físico
para comprobar las relaciones (19), no son funciones propias de o ,
respectivamente, lo que nos evita la paradoja de un
o de un infinitamente
grande.
Siendo las relaciones de incertidumbre consecuencia
directa de la formulación axiomática de la Mecánica
Cuántica, deben cumplirse para cada uno de los sistemas monocorpusculares
típicos en la enseñanza de la Química Cuántica.
Examinemos, al respecto, cada una de estas
situaciones :
A) La partícula en la caja monodimensional de longitud L,
con V = 0 en 0
y V = en .
La solución general del problema estacionario
es :
y En
= n2h2/8mL2 ( n = 1,2,3,...)
Los valores medios requeridos ( en el rango
0 < x < L ) son :
< x > =
|
< x2 > =
|
<
> = 0
|
<
=
|
de aquí:
y
con lo que :
El producto es mayor que
, cumpliéndose el principio de incertidumbre.
B) El oscilador armónico simple (
y V = ).
La solución general es :
En =
( n = 0,1,2,... )
es un polinomio
de Hermite de grado n en la variable
, con
Para cualquier estado, los valores medios de
posición y momemtum son :
  
entonces :
y
con lo que :
, como era de esperar.
C) El rotor rígido, con V = 0.
Las soluciones generales son las armónicas
esféricas Yl,m ,
con energías
La situación correspondiente a
y Lz ( donde
ya fue examinada anteriormente (Ec.(18) ). Para la pareja Lx,
Ly,
en un estado descrito por la por la función Yl,m, tenemos
:

luego :
Este producto es siempre mayor, o a lo sumo
igual (cuando
) a la cantidad
exigida por la relación de incertidumbre (Tabla 1).
Asignándole al operador
la variable dinámica
podemos examinar la relación .
Sea, por ejemplo, un estado descrito por la función
Y1,0 = 
, entonces :
  
con lo cual :
>
D) El átomo de hidrógeno.
Lo interesante aquí son las propiedades
radiales, ya que la parte angular de la función de onda es
la armónica esférica
Yl,m( ,
igual que en el rotor rígido. Considerando el estado fundamental
:
R1s(r ) =
tenemos :
y con
( nótese que la incerteza en la distancia es el 58% del valor medio).
Aceptando que
representa la componente radial del del momemtum, obtenemos :
y, por lo tanto :
>
Relación de incertidumbre incluyendo el tiempo.
De acuerdo a la ecuación general de
Schrödinger, el hamiltoniano es identificable con el operador .
Este operador no conmuta con la variable t
( ) y, aparentemente,
y aparecen
cumpliendo una relación de conjugación análoga a la
existente entre la posición x y el momemtum .
Podría parecer entonces justificable el aceptar un principio de
incertidumbre del tipo :
| (20) |
 |
|
Esta relación fue propuesta originalmente
por Bohr y es frecuentemente mencionada y aceptada en numerosos textos
(3,4,5
). Independientemente de lo familiar que resulta, la Ec. (20) no puede
demostrarse por el formalismo de la teoría y su carácter
es esencialmente heurístico. La razón es simple.Tanto en
la Mecánica Cuántica no relativista, como en cualquier otra
teoría física, el tiempo es un parámetro universal
y no una variable dinámica especial del sistema. Más aún,
el tiempo no está referido a ningún sistema en cuestión
(13).
En otras palabras, no
pertenece a la familia de operadores hermíticos del espacio de Hilbert,
no posee, por consiguiente, un conjunto particular y completo de funciones
propias ortonormales; por último,
es siempre cero, puesto que, en cualquier estado, ,
dado el carácter multiplicativo de .
Es evidente que el tiempo no puede ser considerado como la variable canónica
conjugada de la energía. La Ec.(20) es, entonces, ajena a la axiomática
de la Física Cuántica. Cualquier conclusión de naturaleza
física que se quiera obtener de ella, es objetable. En la práctica,
no obstante, (20) es bastante empleada en la interpretación del
decaimiento radiactivo y en el estudio de los anchos de línea espectrales;
en estos casos,
se interpreta, no como una desviación standard, sino como la vida
media del estado caracterizado por la función .
Incluso a la luz de esta interpretación, la desigualdad en cuestión
no es deducible a partir de los principios de la teoría (13).
La incorporación del tiempo en las relaciones
de incertidumbre puede efectuarse, manteniendo la coherencia axiomática,
mediante una propiedad A del sistema, que no dependa de
en forma explícita, pero cuyo valor medio varíe con el tiempo
(14).
Así, tenemos :
| (21) |
 |
|
| (22) |
 |
|
La expresión (22) representa una versión
rigurosa del principio de incertidumbre entre energía y tiempo (15).
Para cualquier estado dependiente de las coordenadas
y del tiempo , la función de onda general es :
| (23) |
 |
|
en donde es
la función espacial, representando la exponencial la dependencia
temporal. Los valores medios de cualquier operador, en el estado
son siempre
estacionarios, puesto que
. No obstante, para un estado descrito por la combinación lineal
:
| (24) |
(
reales ) |
|
en donde cada una de las
son diferentes, el valor medio de A resulta ser una función del
tiempo :
| (25) |
 |
|
con
y, por lo tanto :
| (26) |
 |
|
con lo que :
| (27) |
 |
|
Consideremos, como ejemplo, un estado del oscilador
armónico simple caracterizado por la función :
en donde :
y 
con y
Si la variable
representa a la coordenada x, tenemos :
   
con lo que :
y
luego :
por otra parte :
y
con lo cual :
y :
| (28) |
 |
|
De acuerdo a la Ec. (27), debiera cumplirse,
en este caso :
| (29) |
 |
|
Restando (28)-(29), obtenemos : que
es siempre mayor que cero, en perfecta concordancia con lo esperado. En
cada instante  ,
es y la
incerteza en la posición alcanza el valor mínimo
; en los instantes en que
, el valor medio de x es 0, y
alcanza su valor máximo .
Una situación equivalente a la anterior,
con un sentido más químico, se aprecia en los casos de estados
atómicos descritos por orbitales híbridos. En un enfoque
localizado, el sistema sigma del metano (CH4) se interpreta
formulando una base de cuatro híbridos sp3 para la capa
de valencia del C. El híbrido orientado en la dirección z
es :
o bien :
(para el C ,
es aproximadamente 70800 cm-1 (16) )
Expresando las funciones radiales 2s y 2p en
términos de los orbitales de Slater (17), obtenemos los siguientes
valores medios :
 

para el híbrido tenemos, entonces :
y
en donde
es la carga nuclear efectiva y .
La incerteza en z resulta ser :
La incerteza mínima se tiene en los
instantes ,
con un valor ,
correspondiente a .
El valor máximo de la incerteza en z es ,
en cada instante
( , correspondiente
al valor medio .
Empleando el valor =
3,25
(17) y ,
tenemos :
para  
y
y para  
y
La densidad electrónica en el híbrido
no es estacionaria a lo largo del eje z, variando periódicamente,
punto por punto, con incertezas que exceden en alto grado los valores medios
calculados para la posición.
Referencias.
1) Heisenberg W.; Z.. Phys. 42 , 172 (1927)
2) Robertson H.P.; Phys. Rev. 34, 163 (1929)
3) Merzbacher E.; "Quantum Mechanics"; Wiley and sons N.Y. (1961)
4) Margenau H.-Murphy G.M "Las Matemáticas de la Física
y la Química"; Ed. Epesa (Madrid) (1952)
5) Schiff L.I.; "Quantum Mechanics"; Mac Graw Hill N.Y. (1949)
6) Villaseñor P.- Cisneros J.; Am. J. Phys. 49, 754 (1981)
7) Gruber R.; Found. Phys. 1, 227 (1971)
8) De Witt B.S.; Phys. Rev. 85, 653 (1952)
9) Spiegel M.; "Vector Analysis"; Schaum Publ. Co. N.Y. (1959)
10) Leaf B.; Am. J. Phys. 47, 811 (1979)
11) Roy C.L –Sannigrahi A.B.; Am. J. Phys. 47, 965 (1979)
12) Bouten M. –Maene M.-Van Lauren P.; N. Cimento 37, 1119 (1965)
13) Bunge M.; Can. J. Phys. 48, 1410 (1970)
14) de la Peña L.; Am. J. Phys. 48, 775 (1980)
15) Mandelstam L.-Tamm.I.; J. Phys.(USSR) 9, 249 (1945)
16) Basch.H-Viste A.-Gray H.B.; Theor. Chim.Acta 3, 458 (1965)
17) Meruane T.; Ciencia Abierta 5, (1999).
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